martes 1 de diciembre de 2009

Rincón del arte.

En este rincón puedes ver mis pinturas que están al final del blog.

Nostalgias.

Este artículo puedes leerlo al final del blog.

Ateneo Escurialense

Este artículo puedes verlo al final del blog.

Nueva Psicosophia

Nueva Psicosophia

“Por natural disposición los seres humanos tienden a la lucidez”. Aristóteles.

Hola de nuevo: Soy la filosofía. Aquí estoy otra vez ante todos vosotros. Ya sabéis mucho de mí: Que nací en Grecia hace muchos años, por lo que soy muy mayor. Siempre me habéis considerado mayor, y yo amo a los más pequeños.

Me encuentro muy a gusto en este Ateneo Escurialense, un ateneo joven, pero que quiere ser importante en su entorno. Yo misma, al igual que este ateneo vuestro quiero estar a la altura de estos tiempos en que la sociedad exigen personas cada vez más responsables, que dejen la masa, que sepan pensar por sí mismas y consentir, esto es, sentir con los otros. Hoy la sociedad civil de la que formáis parte esencial debe tomar las riendas del mundo y no dejarlas en manos de los partidos políticos o de otras entidades.

Esta responsabilidad nos obliga moralmente a actuar. Actuamos para hacer nuestras vidas personales cada vez mejores y para conseguir la paz, para mejorar nuestra vida en democracia, para conseguir la igualdad de oportunidades, la economía y la base de todo está en la educación, nuestra vida social. Nadie lo va a hacer por nosotros. No podemos quedarnos de brazos cruzados ante los retos de la vida, ante las amenazas de organizaciones criminales, ni callarnos ante el tráfico de armas, o continuar contaminando la bioesfera.

Tenemos que denunciar que los países más industrializados han cometido el mayor delito contra la biosfera, por lo que son los primeros responsables en luchar por su restauración. No podemos ni debemos callarlo por más tiempo. Todo esto forma parte esencial de vuestro ser y de mi ser que es el mismo.

Siempre se ha discutido mi paternidad. No os extrañe, porque mi propio ser consiste en el debate, en la discusión razonada. Sin este debate yo no tendrá sentido.

Pues bien, unos dicen que soy hija del mismo Adán, del primer ser humano, puesto que todo ser humano, es humano por su capacidad de razonamiento. Otros me dicen hija de los pueblos orientales, de quienes, como antigua Helena, fui raptada por los griegos. Cito aquella frase: todo cuanto pensamos y como lo pensamos, tiene su origen en Asia.

Se ha escrito ampliamente sobre mis posibles nacimientos. Hoy no voy a hablar de ellos; simplemente, hoy, me considero hija de la luz del pueblo griego.

Decís que consisto en reflexionar. Y mi caminar a lo largo y ancho de la historia sería paralelo al caminar de la humanidad, al caminar de cada ser humano. Soy pregunta, un preguntar reflexivo. No hay camino fijado de antemano; hacemos camino. Nos hacemos, vosotros y yo, en este caminar; y a través de él, tomamos conciencia de nuestra autoconciencia.

Mi compromiso vital está en vosotros sin quienes yo no sería nada ni valdría para nada. Quiero aportar vida a vuestras vidas de hoy. No estoy pasada de moda, como estoy tratando de haceros ver y sentir.

Soy pensamiento, aunque no solo. Hoy dentro de la ciencia, de la física, de la mecánica cuántíca se ve a la conciencia humana como causal, de manera que lo que los humanos pensáis puede muy bien ser lo único que genera la realidad que experimentáis.

Se ha denunciado en tantas ocasiones que vivimos en época de cambio, que la estabilidad es una excepción. Todos los vivimos. Son transformaciones que lo abarcan todo, el entramado institucional, las relaciones sociales y humanas, los pilares más fundamentales de nuestra cultura, y los presupuestos básicos desde los que habéis ido dando sentido a vuestra vida y constituyendo vuestra identidad. Ya no existen leyes fijas para siempre.

Nos cuestionamos nuestras creencias, nuestras certezas, nuestras formas de pensamiento, nuestra concepción del mundo y de nosotros mismos.

Somos poco competentes para detectar las variaciones pequeñas y constantes. La capacidad de percibir, de sentir el cambio, está limitada por nosotros mismos, por nuestras capacidades.

No me gusta este cruel ejemplo, pero os lo recordaré. Sois como la rana. Cuando se la pone en agua hirviendo, salta y no podéis cocinarla. Para poder haceros con ella, tenéis que ponerla en agua templada y, cerrado el recipìente, ir calentándola poco a poco.

El acceso a este nuevo mundo requiere nuevos ojos, una mirada diferente. Nos resistimos a ello, porque nos exige cambios fundamentales en nuestra manera de pensar y de actuar. Sois animales de costumbres. Si no queréis que el futuro os resulte invisible, debéis de indagar respecto a vuestra forma de observar el mundo. Es preciso un talante abierto a los nuevos tiempos que conllevan nuevos aprendizajes. Pensamiento y acción caminan juntos, no puede ser de otra manera. La acción sin el pensamiento camina a ciegas y éste sin aquella se queda en la esterilidad.

Somos el resultado de las acciones que llevamos a cabo; el ser está estrechamente vinculado al hacer, somos el resultado de lo que hacemos. No nos aferremos a nuestro pasado histórico ni personal: rememoremos a los héroes homéricos que parece que se despiertan cada mañana como si fuere el primer día de sus vidas, como canta Schiller.

Filosofar es preguntar, investigar los anclajes de nuestra identidad, de nuestro mundo: hacerse consciente. Podemos aceptarlos, disfrutarlos o condenarlos: la deliberación. Entrar en diálogo consigo mismo.

Por miedo nos resistimos al arte de preguntar y responder, a filosofar. Hoy os invito a vencer todo tipo de resistencias y a liberar el pensamiento para trabajar el ser.

“Para dialogar, preguntad, primero; después… escuchad”
Antonio Machado: Proverbios y cantos.

“Los seres humanos no serían humanos si no se preguntaran acerca del mundo que les rodea. Hace muchos miles de años, cuando la humanidad aún vivía en estado primitivo, los hombres debieron asomarse a la puerta de sus cuevas y se preguntaron que era lo que contemplaban. ¿Qué producía el fulgor del rayo? ¿De dónde procedía el viento?...

El hombre también se preguntaba sobre sí mismo. ¿Por qué los hombres enferman de vez en cuando? ¿Por qué todos envejecen y mueren?...Eran muchas las preguntas que no tenían respuesta…y el hombre primitivo tenía que inventarse las respuestas que parecían más lógicas. El furioso huracán era como el resoplido de un hombre enfurecido. Sin embargo, el viento era mucho más violento que el aliento de cualquier hombre y, además, llevaba soplando desde tiempos inmemoriales. Por consiguiente, debió de ser creado por un hombre tremendamente grande y poderoso que no moría nunca. Este ser sobrehumano era un “dios” o un “demonio”…”
Isaac Asimov “Las palabras y los mitos”

Os invito a superaros, a protegeros de vosotros mismos, a ir más allá de vuestra persona, a conquistar nuevos horizontes. Hallaréis otros modos más armónicos de estar con vosotros.
Mi propósito es ayudarte a ser tú mismo, a pensar, a tomar conciencia, a ser libre, a salvarte por ti mismo, por tus características más humanas, por tu razón. Soy tu camino de salvación
Busca la lucidez, la armonía, el amor, ábrete a los otros libérate de la angustia vital.
Afróntate y afronta tu vida de persona humana, mortal; planta cara a tu destino. Piensa que eres humano, no eres un dios inmortal. Vives en este mundo, que, sea lo que sea, es una realidad por vivir. Encuentra tu sitio en él, dale sentido.
La vida buena consiste en encontrar tu lugar en el mundo, en tu mundo, en el orden cósmico edificado por los dioses, y contribuir a él.
No es lo más importante poseer, aunque sean conocimientos, sino ser. Ser frente a poseer. Ser para algo. ¿Has descubierto tu “para qué”? ¿Para qué tu vida y la de los otros? ¿Para qué he vivido y vivo?

miércoles 30 de septiembre de 2009

Nuevo libro

Hoy, 30 de septiembre de 2009, acaba de aparecer un nuevo libro titulado "Éxito en educación", en la editorial Creación a quien felicitamos.
Siempre se habla del fracaso escolar, de los botellones que hacen los demás y que nosotros no hacemos, etc. etc.
Aparece este libro que quiere ser una luz entre tanta oscuridad y penumbra, ofreciéndonos la esperanza de nuestra vida en la "buena educación".
Partiendo del mutuo respeto, la educación no puede continuar siendo una transmisión tribal de contenidos a alguien que pensamos que no los tiene y que los necesita. No le damos opción a elegir.
Sin verdades dogmáticas asentadas desde el principio y para siempre, comenzamos todos juntos educadores y educandos a hacer camino al andar, sin imposiciones. El diálogo respetuoso, el Verbo, la palabra son los protagonistas.

jueves 10 de septiembre de 2009

A mi pueblo

Villamor de los Escuderos (Una historia rural)
José María Calvo
Ed. Semuret. 2.008

Quiero cantar y contar en este libro a mi pueblo, a Villamor. Unas palabras que expresen el sentir del corazón de un hijo agradecido a su progenitor. Son palabras, es amor.
Somos lo que hemos heredado y lo que seamos capaces de hacer con ello. Las cosas solas, aisladas, son poca cosa. Necesitan unas gentes que las vivan y las conviertan en mundos.
El paisaje cobra sentido a partir de las experiencias humanas. Mis experiencias, aunque pobres, unidas a las vuestras, y a las de nuestros antepasados han marcado estos paisajes para siempre, y ellos nos han marcado a nosotros.
El paisaje de Villamor, enclavado en el corazón de la vieja Castilla, es nuestro paisaje. Paisaje castellano que cobra vida dentro de nosotros y de nadie más. El paisaje llega a ser lo que es, en las mentes y en los corazones de la gentes, de sus gentes.
Somos el fruto de todos aquellos que regaron de sudor, de lágrimas, de amor y de alegría estas casas y estas tierras.
Somos parte de la historia, de nuestra historia, que comenzó en los albores de los tiempos. Hoy nosotros seguimos escribiendo esta historia, nuestra historia, la de todos.
Nuestra vida es la historia que guardamos en nuestra memoria, son nuestros recuerdos aún vivos, que nos hacen vivir y que no pueden desaparecer.
Feudo del Obispo Don Suero ya en el siglo XII. No tenemos claro su origen. Sabemos que era un lugar muy apetecido por la Iglesia y por el Estado, pues estaba rodeado de quintas y casas de recreo, y disponía de caza en abundancia.
Hablar de Villamor es hablar de vino y de agricultura. Dice la copla: morena tiene que ser, la tierra para ser buena; para sembrar y coger trigo, cebada y avena.
Estamos orgullosos de nuestra “pequeña basílica” construida por Rodrigo Gil de Hontañón en nuestro siglo de oro.
Termino con un pequeño epigrama de uno de sus hijos más ilustres: Amando Calvo Ledesma
Ibérico el salchichón, tocino de las papadas
Las chichas bien sazonadas, y el farinato en sazón;
Sin asomo de ficción, de Toro el tinto Bardales,
Con los quesos de Cigales, en los pueblos de Castilla
Del jamón a la morcilla, son pecados capitales.

El Escorial (La magia de un lugar)

EL ESCORIAL

(La Magia de un lugar)

Ed. Creación 2009.

Siguiendo la senda marcada por los maestros Unamuno, Ortega o Abellán, entre otros, me introduzco, en una serie de reflexiones sobre unas tierras y unas gentes, con las que mi vida ha ido poco a poco configurándose. Reflexiones henchidas de emociones y pasiones, de agradecimientos y, sobre todo, de amor.
No sé si este amor mío es el “amor intellectualis” que colmó la intensa vida del filósofo Baruch Spinoza, o un “ensayo de amor intelectual” que diría más tarde Ortega, en sus Meditaciones del Quijote.

El más bello y valioso documento histórico está en la capacidad de cada uno para verlo, sentirlo y amarlo.
Fruto ya maduro de esta esencia realizada a golpe de yunque y martillo, van brotando a borbotones, desde lo más profundo que hay en mí, estas reflexiones sentimentales, que solo quieren ser eso, puras meditaciones que la historia y la geografía escurialenses han ido introduciendo en mí, y han alimentado mi alma, hasta formar con ella una sola carne, un mismo espíritu.
Como intrépido español, vine a descubrir nuevas tierras, y fueron ellas las que me descubrieron a mí, y en ellas fui encontrándome a mí mismo. Los paseos matinales de los domingos para saludar al nuevo sol y al nuevo día, a través del Monte Abantos, de Las Machotas, de San Benito, del Malagón. Las acampadas en el bosque de La Herrería. Las subidas al pétreo mirador de la Silla de Felipe II, etc., etc. ¡Qué decir de Las Casitas, las del Príncipe y la del Infante. Vecino de la Casita del Príncipe, sus jardines han sido dueños de mis sueños, de mis lágrimas y alegrías. Los árboles han sido testigos no mudos de mis sueños e ilusiones, al tiempo que alentaban y reconfortaban mi caminar, y el Real Monasterio, dentro del cual comencé mi vida escurialense.
Lugar, donde caminan historia y naturaleza en mágica compenetración, donde escuchas latir corazones de otras vidas. Parece que elegí el mejor lugar.
“Que sea sano está claro, porque es lugar frío, y seco y en peña, y según la filosofía natural, toda corrupción se hace por caliente, venciendo el húmedo, y aquí no hay húmedo superabundante que venza al calor para poder causar corrupción”. J. A. Almela, médico que vino al Escorial.
Sierra de Guadarrama, íntimamente fecundada por nuestra tradición cultural y artística; tú henchiste a poetas, artistas y pensadores. De se nutrieron El Arcipreste de Hita, el Marqués de Santillana; Nuestra edad de oro y de plata de nuestra cultura: Lope de vega, Quevedo, Góngora, Jovellanos, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, los poetas del 98, Ortega, la generación del 27, Panero, Rosales, García Nieto, José Luís Abellán, Velázquez o Sorolla. Teófilo Gautier, Alejandro Dumas o E. Hemingway. Todos ellos han dejado su huella en la luz con la que brillas. Ellos han dado su voz a tu silencio.
El Escorial, como una de las partes más hermosas de la Sierra madrileña, lugar paradisíaco, como lo nombra José Luís Abellán, me llevó a sus entrañas, como muchos siglos antes había llevado al rey Don Felipe II a elegirlo para la construcción de su real casa.
Fray Juan de San Jerónimo cuenta que aquella comisión estuvo formada por: “Hombres sabios, filósofos y arquitectos y canteros experimentados en el arte de edificar para examinar en el dicho sitio la sanidad, abundancia de aguas y aires, y las partes naturales del sitio conforme a la doctrina de Vitrubio”.
Esa gran piedra hizo vibrar el paisaje, afirma Abascal, capaz de transfigurar el entorno con su sola presencia. Si una idea se había hecho granito, el granito se convirtió, a su vez, en idea, sentimiento, carne.

José María Calvo